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Como siempre ha sucedido en la historia, no han sido pocas las mujeres que han participado activamente en el desarrollo de la computación. Sin embargo, sus nombres quedaron enterrados y olvidados. Mujeres cuyas ideas y aportación hicieron posible muchos de los avances del mundo de la informática y la tecnología, que merecen ser recordadas cuanto menos para certificar que, a día de hoy, el progreso es, por suerte para todos y todas, el fruto de un esfuerzo compartido.

  1. Ada Lovelace, la primera programadora

Para hablar de Ada Lovelace debemos remontarnos hasta la primera mitad del siglo XIX. Considerada la primera programadora de la historia, fue hija del poeta inglés Lord Byron. Su madre, Anabella, abandonó al poeta y se esforzó para que su hija no tuviera cualquier tendencia artística destructiva de su padre, así que la formó en matemáticas y en el pensamiento lógico. Algo insólito en la época, pero no resultó excesivamente extraño, pues ella también era matemática de profesión. No obstante, Ada también heredó los genes paternos. Conservó su creatividad, y a los 12 años soñaba con crear máquinas voladoras.

Aunque en su época no existían los ordenadores, esta matemática consagró su trabajo a la calculadora mecánica y se le atribuye el primer algoritmo codificado destinado a ser procesado por una máquina (ella proponía que a través de tarjetas perforadas), lo que le brinda un lugar destacado en la historia de la computación. Como justo homenaje, en 1979, el Departamento de Defensa de Estados Unidos creó un lenguaje de programación que lleva su nombre, Ada.

  1. El wifi y el bluetooth gracias a Hedy Lamarr

La historia de Hedy Lamarr tiene todos los ingredientes de una gran historia: el Hollywood dorado de los años 40, el régimen nazi avanzando por Europa, una increíble huida hacia los Estados Unidos desde la Alemania de Hitler y un invento revolucionario en las telecomunicaciones, mantenido en secreto, que cambiaría el curso de los acontecimientos.

Actriz vienesa y de origen judío Hedy Lemarr (1914-2000), que, en plena Segunda Guerra Mundial, inventó la tecnología precursora del wifi, que hoy sirve a casi todos los usuarios de las múltiples pantallas con que convivimos. Superdotada e ingeniera de telecomunicaciones, Lamarr era conocida como una de las bellas más bellas de Hollywood y se hablaba menos de su gran afición por los inventos.

Entre otros ingenios, inventó un sistema de comunicación secreto a base de frecuencias y que en los años ochenta empezó a emplearse en ingeniería civil: serviría de base a la comunicación inalámbrica que hoy nos parece el pan de cada día y se aplica a móviles, módems y también a los GPS.

  1. La mente brillante de Joan Clarke

Matemática brillante y una de las mentes más excepcionales del siglo XX, el trabajo de la británica Joan Clarke ha estado en el olvido durante 70 años.

Corrían los años 40 y Europa entera estaba amenazada por la Alemania nazi. Sus fuerzas militares utilizaban una tecnología puntera desde 1930 cuya inviolabilidad parecía imposible de romper. Se trataba del Código Enigma, una máquina creada por el ingeniero alemán Arthur Scherbius a finales de la Primera Guerra Mundial, que disponía de un mecanismo de cifrado rotatorio, que permitía usarla tanto para cifrar como para descifrar mensajes.

Joan Clarke es una de muchas mujeres involucradas en descifrar el código, estando  en el centro neurálgico del proyecto. Trabajó mano a mano con Turing y el resto de los científicos que ayudaron a descifrar este código y salvar miles de vidas. A pesar de la fuerte desigualdad de género existente en esa época, los compañeros de Clarke siempre la consideraron una más.

  1. Grace Hopper y el primer compilador

Grace Hopper fue integrante de la Armada de Estados Unidos y una reconocida matemática especialista en informática. Fue la precursora del lenguaje COBOL, un compilador que fue clave en el desarrollo de la computación moderna.

Gracias a este sistema se lograron acelerar los tiempos y mejorar el desempeño en programación. Sin ese invento, el lenguaje sería siendo una sucesión interminable de unos y ceros. Así, por ejemplo, para instalar Windows se requerirían 20 gigabytes espacio en el harddrive y se tardaría 5.000 años en completar la tarea.

Además de su larga trayectoria en la marina, que la llevó hasta el grado de contraalmirante, Hopper creó el primer compilador para un lenguaje de computación y fue una de las primeras programadoras del Mark I, una famosa computadora electromecánica utilizada durante la Segunda Guerra Mundial.

  1. Radia Perlman, la madre de internet

Se la suele considerar «la madre de la internet», pero a ella no le gusta nada este título. Le parece una exageración porque no cree que pueda decirse que un único individuo es responsable de crear la internet. Critica, también, que es un título que resalta el género, algo que poco debería importar en este caso.

De todos modos, Rita Perlman no se ganó este título en vano. Mientras trabajaba para la Digital Equipment Corporation, inventó el protocolo Spanning Tree(STP) que transformó el funcionamiento del Ethernet. Un técnico de la computación diría que es «un algoritmo que se encarga de reconocer y administrar bucles en topologías de red que surgen debido a enlaces redundantes».  Por suerte, Perlman lo explica de manera mucho más sencilla, que resumimos aquí:

“Antes de que existiera la web, que conecta distintas redes, los dispositivos solo podían interconectarse en una red de área local, llamada ethernet. No existía un protocolo que posibilitara que un ethernet se comunicara con otro sin que la conexión colapsara por exceso de datos. El Protocolo Spanning-Tree de Perlman permitió justamente esto. Podría decirse que estableció las reglas para el tráfico en internet”

  1. Margaret Hamilton, la mujer que nos llevó a la Luna

En el 50 aniversario de que el humano llegara a la Luna, no podíamos olvidarnos de la brillante Margaret Hamilton, una de las mentes que hicieron posible este gran paso para la humanidad.

Y es que Hamilton llegó a estar a cargo de la dirección y supervisión del software de las misiones Apolo. Las imágenes que conocemos del primer hombre en la Luna nunca hubieran sido reales de no ser por Hamilton y su equipo, que minutos antes del alunizaje solucionaron un error que lo podría haber prevenido.

Además, trabajo en las múltiples variaciones del programario utilizadas en diferentes misiones, incluyendo el proyecto Skylab.

Ellas son solo algunas de las mujeres que forman parte de la historia de la informática. Hoy queremos rendirles homenaje a todas la que no salen y todas las que vendrán.

¿Y a vosotr@s, se os ocurre a alguien más que podría estar en la lista? 🙂